Un buen amigo mío decía que todos estamos un poquito locos en alguno u otro aspecto y yo le creo. Otro conocido mío (A) decía que hay chiflados para todo: para coleccionar equis cosas o para estudiar tal otra. Yo me acordé de un personaje de P.G. Wodehouse que criaba salamanquesas. (Por cierto, he leido un par de libros de ese autor y me han parecido exelentes. Su humor irónico me parece genial. Gracias a Álvaro y a Miguel por prestarme esos libros.) Luego otro conocido mío (B) le decía al otro conocido mío que mencioné anteriormente que efectivamente había chiflados para todo: “Es verdad, incluso hay chiflados que se dedican a estudiar: (y menciona el objeto de estudio del ese otro conocido).”
En todo caso, lo que quería comentar versa sobre mi viejo pequeño vicio: Juegos de Rol (RPG o Role Playing Game). No he de entrar mucho al tema hablando de las primeras jugadas etc. El chiste es que me encantaron los juegos de rol y ahora, después de tantos años, me siguen pareciendo chéveres (aunque jugar regularmente ha resultado bien difícil y obviamente primero están muchas otras cosas). Realmente lo que me parece interesante es esa combinación de juego e historia. De hecho, me parece que no deberían llamarse juegos de rol sino Juegos Narrativos. En todo caso, lo importante es la narrativa. De hecho, me parece que necesito una dosis regular de narrativa. Incluso si no se llega a formar un grupo de rol (cosa bien difícil de lograr últimamente) tendré que escribir historias cortas. Esas ideas de historias cortas o cualquier tipo de ideas “creativas”, como pretensiosamente me gusta llamarlas, son como niñitos pequeños aburridos. O los sacas a jugar afuera o te vuelven loco dentro de la casa.
Así que pondré otro blog para los fines mencionados (narractivo.wordpress.com). Por lo pronto ésta ha sido la primera sesión de un juego reciente que espero se pueda continuar.
Para todos quienes pensarían que tal juego es una pérdida de tiempo, les puedo preguntar si ven algún programa de televisión con regularidad o si van al cine con cierta frecuencia. Pues es invertir el tiempo de una manera similar pero distinta, sólo que en vez de “consumir” historias hechas, uno las crea. También hay algunos para los que la palabra juego implica necesariamente una infantil pérdida de tiempo. Ah, pero jugar futbol no es un perdida de tiempo porque no es un “juego” es un “deporte“. Yo estoy de acuerdo con hacer ejercicio. Simplemente estoy defendiendo, digamos, un pasatiempo que aunque es algo distinto, tiene la misma validez que cualquier otro.
El último párrafo podrá parecer demasiado “defensivo” digamos, pero créanme que las experiencas pasadas lo justifican: en el colegio algunos profesores decían que era algo satánico. Los papás de un amigo mio pensaron lo mismo por un tiempo. Un libro tenía en la portada un vampiro y eso es claramente satánico, ¿no? Otro libro tenía en la portada un caballero andando a caballo y eso es claramente satánico, ¿no?… ¿Ah, no? Bueno… es que el caballero tenía una espada en su mano y tenía cara de que planeaba usarla, ahora sí no me podrán negar que se trataba de algo satánico… ¿no?
Bueno en todo caso se trata de un capítulo de mi juventud que disfruté muchísimo. Y agradezco a mis panas todos esos ratos divertidos y también a mis papás y demás conocidos que, aunque se trataba de un juego poco común que tal vez no entendían mucho, veían que la pasábamos bien y que era totalmente sano y no nos veían con cara de: “Tú y tus cosas raras”.